Esta es la hipótesis que plantea un nuevo artículo del Centro Ruth Richardson
El crecimiento económico y los aumentos de productividad, y no la legislación, podrían ser la verdadera causa de la reducción de la jornada laboral en España. Esta es la hipótesis que plantea un nuevo artículo del Centro Ruth Richardson, titulado “Reducción de la jornada laboral: ¿una buena idea?”, que cuestiona la visión tradicional de que estas mejoras son fruto exclusivo de la acción de legisladores y sindicatos.
A lo largo de la historia, se ha atribuido la reducción del tiempo de trabajo a la intervención política, desde el Edicto Real de Felipe II en 1593 hasta la reforma del Estatuto de los Trabajadores en 1983. Sin embargo, los datos apuntan a una realidad diferente: la disminución de las horas trabajadas en España suele preceder a la aprobación de las reformas legales, como evidencia el caso de la reforma de 1983.
Además, la correlación entre riqueza y jornada laboral nos dice que es el desarrollo económico, y no la regulación, lo que permite disfrutar de más tiempo libre. Mientras que en países pobres trabajar menos puede significar no cubrir las necesidades básicas, en países ricos puede implicar simplemente renunciar a gastos superfluos.
Por lo tanto, si aspiramos a jornadas laborales más cortas, el enfoque debería priorizar el fomento de las condiciones económicas que las hagan viables, en lugar de imponerlas por ley.
Lee el artículo completo: https://hesperides.edu.es/reduccion-jornada-laboral/