El Centro Ruth Richardson de la Universidad de las Hespérides acaba de presentar el informe «Radiografía del mercado de la vivienda en España: Por qué el control de alquileres es una mala idea».

26 mayo 2025 17:58

España lidera la crisis del alquiler en Europa: cuatro de cada diez inquilinos gastan más del 40% de sus ingresos en vivienda

 

  • El Centro Ruth Richardson presenta un informe que demuestra cómo el control de alquileres reduce la oferta y perjudica a los más vulnerables
  • Solo el 1,5% del parque español es vivienda social, frente al 18% de media europea
  • El 65,6% de los jóvenes de 18 a 34 años vive con sus padres, una de las tasas más altas de la UE 
  • El alquiler turístico impacta menos de lo esperado: representa menos del 2 por ciento del mercado nacional

 

El Centro Ruth Richardson de la Universidad de las Hespérides acaba de presentar el informe «Radiografía del mercado de la vivienda en España: Por qué el control de alquileres es una mala idea», elaborado por los investigadores Santiago Calvo, José Torres y Marta Caniego, y que, basado en datos oficiales y análisis empíricos, desvela que España registra el mayor esfuerzo financiero de inquilinos en la Unión Europea, duplicando la media comunitaria.

El estudio constata que el 39,4% de los hogares españoles en régimen de alquiler destina más del 40% de sus ingresos a gastos de vivienda, una situación que afecta especialmente a jóvenes y familias con bajos ingresos. Esta sobrecarga financiera retrasa la emancipación residencial y agrava el riesgo de exclusión social, con el 66% de los jóvenes de 18 a 34 años viviendo aún con sus padres. 

La edad media de emancipación en España en la época de la burbuja inmobiliaria alcanzaba los 28,4 años en comparación con los 30,2 años actuales, lo que implica un incremento de aproximadamente dos años a lo largo de las últimas dos décadas. Este retraso en la independencia residencial sitúa a los jóvenes españoles entre los que más tardan en abandonar el hogar familiar, solo superados por los de Croacia, Eslovaquia y Grecia.

Los precios del alquiler han experimentado desde 2015 una escalada sin precedentes, con incrementos anuales del 7-8%, muy superiores a la evolución salarial del mismo período. En Madrid y Barcelona, las subidas acumuladas se ubican entre el 40 y el 45 por ciento, alcanzando niveles críticos en barrios de alta demanda turística o con escasa oferta habitacional. 

Esta crisis se ve agravada por un déficit de 423.000 viviendas acumulado en la última década, resultado de la falta de suelo y edificabilidad disponible en zonas de alta demanda y la rigidez administrativa que alarga los procesos de licencias urbanísticas a más de 14 meses de media. 

La incertidumbre en el desarrollo urbanístico dificulta la creación de nuevas viviendas, mientras que el envejecimiento y la escasez de mano de obra cualificada en los profesionales de la construcción agravan estos problemas, en un sector en el que más de la mitad de las empresas reportaron en 2024 que la falta de personal impactaba negativamente en su actividad.

El informe cuestiona además la narrativa sobre el impacto del alquiler vacacional, que representa únicamente el 1,5% del parque nacional de viviendas, aunque su influencia sea notable en zonas costeras y urbanas tensionadas. Los investigadores alertan sobre los efectos contraproducentes de las políticas de control de precios, citando evidencia internacional que demuestra caídas del 15% en la oferta disponible en ciudades como San Francisco, deterioro de la calidad habitacional en Nueva York y desplazamiento de inversiones hacia segmentos no regulados en Berlín.

El mercado español del alquiler se caracteriza por una fuerte presencia de pequeños propietarios y una oferta de vivienda social prácticamente inexistente, que apenas alcanza el 1,5% del parque total, muy por debajo de los estándares europeos. En ciudades que han implementado controles de precios como Barcelona, el estudio documenta una convergencia hacia los máximos permitidos y una retirada paulatina de viviendas del mercado, dificultando aún más el acceso para nuevos inquilinos.

Ante este panorama, los autores proponen un paquete integral de medidas estructurales para abordar las raíces del problema. Entre las principales recomendaciones destacan la agilización de trámites urbanísticos para desbloquear suelo edificable en zonas tensionadas, el aprovechamiento de fondos europeos para rehabilitar 500.000 viviendas antes de 2030, el impulso de políticas activas de formación y atracción de talento joven en construcción junto con incentivos para retener y capacitar trabajadores, y la creación de un mercado de seguros del alquiler que proteja tanto a propietarios como a inquilinos vulnerables.

El documento también propone aumentar la seguridad jurídica para todas las partes implicadas y mejorar la planificación territorial, combinando incentivos a la oferta con protección específica para los colectivos más vulnerables. Los investigadores subrayan que las soluciones pasan por un enfoque integral que aborde tanto la demanda como la oferta, alejándose de medidas que, según sus análisis, tienden a agravar los problemas existentes.

Disponible ya para su descarga en la web de la Universidad de las Hespérides (https://hesperides.edu.es/pages/radiografia_mercado_vivienda_espana.html), el informe busca aportar datos, análisis y propuestas concretas a un debate público cada vez más urgente. 

 

Solicitud de entrevistas con los autores y contacto para medios de comunicación:

Centro Ruth Richardson – Universidad de las Hespérides
Teléfono: 639 674 417  | Email: [email protected]