Un nuevo internet ruso

← Centro Salvador de Madariaga

Rusia

Un nuevo internet ruso

Gobernanza digital y poder en la Rusia de Putin

Alfonso Frías Balmori

Portada del informe Un nuevo internet ruso

Este trabajo tiene una finalidad académica: analizar la evolución de la gobernanza digital rusa mediante documentos normativos, bibliografía e información de acceso público. Las interpretaciones del autor se distinguen de las posiciones atribuidas a terceros. Las referencias bibliográficas identifican la procedencia de la información y no expresan adhesión a las posiciones de las entidades citadas. Las calificaciones jurídicas atribuidas a autoridades o tribunales se recogen con finalidad descriptiva.

Resumen ejecutivo

El presente trabajo analiza la evolución de la gobernanza digital en la Federación Rusa y el modo en que el Estado ha consolidado un modelo de soberanía tecnológica orientado a la supervisión del espacio informativo y social. Rusia está construyendo una alternativa tecnológica con el fin de integrar internet dentro de su modelo de Estado. Para ello, desarrolla una infraestructura estatal que pretende ampliar la soberanía estatal en internet como se ejerce en el territorio físico, las fronteras o el sistema financiero. Desde febrero de 2022, en el contexto de la guerra en Ucrania, Rusia ha introducido nuevas medidas de regulación de internet y de los servicios de mensajería. Este trabajo examina su contenido, su aplicación y sus consecuencias para el acceso a la información y la privacidad.

El estudio sitúa este proceso dentro de una continuidad histórica caracterizada por la centralización del poder político en Rusia, desde el zarismo hasta la Unión Soviética y la actual Federación Rusa. En este contexto, las tecnologías digitales aparecen como nuevas herramientas para reforzar mecanismos de control político y cohesión interna. La investigación destaca cómo conceptos como “soberanía digital” y “seguridad nacional” se han convertido en ejes de la política tecnológica rusa.

Uno de los elementos del análisis es la aplicación MAX, desarrollada por VK en 2025. Más que una plataforma de mensajería, MAX se presenta como una “super-app” destinada a integrar comunicación, pagos, servicios públicos e identidad digital en un único entorno controlado por el Estado. Su expansión, impulsada mediante mecanismos regulatorios y administrativos, refleja una estrategia deliberada de sustitución de plataformas extranjeras y de concentración de datos e interacciones sociales bajo infraestructuras nacionales. El trabajo explica cómo se incrementa la capacidad estatal de monitorización y vigilancia, al permitir la recopilación de información sobre los ciudadanos y su comportamiento digital.

El texto también examina el desarrollo del proyecto Ru.Net, concebido como un internet soberano capaz de operar de forma autónoma respecto a la red global. Mediante herramientas como la inspección profunda de paquetes (DPI), el enrutamiento centralizado y nuevas competencias para organismos como Roskomnadzor y el FSB, el Estado ruso ha ampliado significativamente sus capacidades para filtrar contenidos, ralentizar servicios y supervisar la actividad en línea. Paralelamente, el endurecimiento legislativo, incluyendo reformas antiterroristas y ampliaciones de la legislación sobre información y extremismo, ha fortalecido el marco jurídico que sustenta estas prácticas de control digital.

La investigación sostiene que este modelo transforma la relación entre individuo, información y Estado, reduciendo la separación entre esfera privada y esfera institucional. Asimismo, señala que la combinación de censura, vigilancia tecnológica y centralización de servicios digitales incrementa los riesgos para las libertades civiles, la privacidad y el pluralismo informativo. Desde la perspectiva oficial rusa, sin embargo, estas políticas son herramientas necesarias para garantizar la estabilidad interna, combatir el extremismo y proteger la infraestructura digital frente a amenazas externas.

Finalmente, el trabajo concluye que el caso ruso trasciende el ámbito nacional y anticipa una tendencia internacional más amplia: la fragmentación de internet en espacios digitales soberanos sometidos a intereses estatales. Rusia está construyendo un internet nacional autónomo, pero también desarrollando un modelo político-tecnológico en el que la comunicación, la identidad digital y la participación pública quedan integradas en infraestructuras supervisadas por el Estado. Este fenómeno plantea interrogantes fundamentales sobre el equilibrio entre seguridad, soberanía y libertad en el siglo XXI.

Introducción

La ampliación del control estatal en el sXXI mediante el uso de internet debe de ser comprendida en la inercia de la historia rusa para no caer en su caricatura. Las tensiones de la sociedad actual surgen en un contexto generalmente desconocido y simplificado por los extranjeros.

Los rusos nunca tuvieron identificación con la imagen de un oso hasta que se decidió que sería el logotipo del partido de Vladímir Putin, Rusia Unida. Bien es cierto que en los siglos pasados, algunos países europeos (Francia, Alemania, España, Portugal y Reino Unido) la retrataban así para ejemplificar el peligro percibido, por lo que la identificación es en realidad una imagen europea.

No son pocos los autores que han destacado la centralización del poder en Rusia, la cual ha sido percibida al mismo tiempo como un elemento de estabilidad en contextos de crisis. Mucho antes de la Unión Soviética, la represión ya constituía un rasgo del sistema político. El poder del zar se formó bajo la larga sombra de la dominación mongola: no tanto por la acción directa de la Horda de Oro, sino por la mediación de los nobles rusos que, subordinados a Sarai, aprendieron a gobernar concentrando el poder y exigiendo obediencia. Es en este contexto que el príncipe Alejandro Nevski es recordado en la tradición rusa como un héroe nacional por sus victorias contra enemigos europeos, especialmente la victoria sobre la Orden Teutónica en la batalla del Hielo. También fue canonizado por la Iglesia ortodoxa rusa. La parte más controversial de su figura es su relación con la Horda de Oro, cuyo centro de poder estaba en Sarai. Tras la invasión mongola de la Rus de Kiev, muchos principados rusos quedaron sometidos al kan mongol. Nevski eligió una política de cooperación con los mongoles para la opresión del campesinado.

La cultura política de Rusia parece seguir unas mismas inercias que vemos aún en el siglo XXI. A lo largo de la historia las innovaciones tecnológicas cambian los instrumentos, y la Rusia de nuestros días es un caso de interés en toda Europa. En el siglo XXI, el conflicto en Ucrania ha acelerado la transformación del ecosistema digital ruso hacia un modelo de control estatal, acentuando una tensión interna histórica: la fragmentación de la nación. Esta fragmentación puede verse desde muchas perspectivas. Uno de sus cronistas más conocidos, Gógol, nacido en la parte del Imperio llamado la Pequeña Rusia (Ucrania), refleja en sus obras una tensión que también encontramos en Dostoyevski: la idea de que existen dos rusias. Una europea y otra asiática; así lo entienden autores del neoeurasianismo contemporáneo como Duguin, y sobre esta premisa se articula la idea política de Eurasia.

Eurasia es un concepto ambiguo que requiere de redefiniciones constantes y no es reconocido en Europa, por lo que alcanza dimensiones amplias. Los rusos que defienden la idea suelen mencionar las dos cabezas de su águila cuando quieren explicar la dualidad de su identidad; para los europeos hay toda una corriente de pensamiento que mira a Rusia. La dualidad se interpreta desde la idea de Johann Wolfgang von Goethe, que en Fausto escribe “dos almas, ay, habitan en mi pecho” y en consecuencia, no es raro que se hable de las “dos almas de Rusia”. Resulta notorio que no se haga alusión al águila bicéfala. Nietzsche, en Más allá del bien y del mal y La gaya ciencia, también habla de Rusia en términos de dualidad, expresando que cuenta con una rudeza primitiva que roza lo bárbaro, una espiritualidad aún joven que contrastaba, según el autor, con el cansancio de Europa. Al mismo tiempo, el pensador alemán le reconoce a la sociedad rusa la capacidad de disciplina y temple. Lo europeo (cultura, razón, decadencia), frente a lo no europeo (fuerza, instinto, futuro). Es importante conocer la perspectiva europea, dado que los propios rusos tienen en cuenta la cultura europea en la definición de Eurasia, y Europa con frecuencia discute sobre sus fronteras en el este para determinar su extensión, que siempre ha sido difusa.

Esta tensión entre las dos rusias es palpable en las obras de autores como Vissarión Belinski, Aleksandr Herzen en la filosofía e Iván Turguénev, Lev Tolstói, Antón Chéjov, Andréi Bely o Mandelstam en la literatura. Se contrasta la Rusia europea con otra que sería según algunos “asiática” o según otros “eslava”1. La identidad paneslava encuentra su origen en el siglo XIX. Esta idea concibe a Rusia como una civilización de base étnica. Aunque la Federación Rusa actual se define como un Estado multinacional, esta tradición sigue influyendo en la articulación de la identidad política y generando tensiones internas2. Por un lado, existen corrientes que defienden una Rusia cívica, multiétnica y con vocación euroasiática; por otro, persisten visiones que privilegian una identidad más estrechamente vinculada al componente eslavo.

En determinados momentos, algunos sectores de esta última tendencia, generalmente minoritarios, han ampliado la noción de eslavo hacia categorías más amplias, como la de blanco, lo que refleja una reinterpretación que mantiene pero flexibiliza el corte etnicista. Un ejemplo de este tipo de discurso puede encontrarse en ciertas declaraciones polémicas de Tamara Pletnyova3, diputada del Partido Comunista de Rusia, que suscitaron críticas tanto dentro como fuera del país.

A lo largo de la historia zarista, la intelligentsia rusa se ha interpretado como portadora de valores europeos, en tanto que asume una misión de transformación política y social inspirada en las corrientes intelectuales de Europa y en los ideales de la modernidad (ideas revolucionarias francesas, pensamiento ilustrado, liberalismo europeo, socialismo temprano). A pesar de esos esfuerzos, para muchos rusos la Unión Soviética representó una continuación lógica del modelo histórico ruso. Nunca se había impuesto una alternativa al poder centralizado, aunque se había intentado. Con el proyecto comunista cambió el mito nacional, pero conservó, en lo esencial, la misma estructura. Antes, el mito nacional de Rusia era la “tercera Roma” (una misión religiosa ortodoxa que miraba a Constantinopla). Después, con la URSS, la misión fundacional era la vanguardia del comunismo mundial. En ambos casos una misión universal y espiritual. La cuestión digital es la última manifestación de una tensión histórica sobre cómo organizar poder, territorio e información.

La Federación Rusa se fundó sobre los restos de la Unión Soviética y, como no podía ser de otra manera, ha sido gobernada por soviéticos. La Unión Soviética desapareció, pero no sus habitantes, y la Federación Rusa retomó la simbología zarista, pero también reivindica la soviética. Gran parte de los habitantes nació en la Unión Soviética, y aunque los hijos son rusos, la herencia no desaparece con la disolución formal de un Estado. A raíz de los lazos históricos y las fronteras difusas, es común que en Europa surjan preguntas: ¿qué ideas gobiernan a los rusos? ¿Qué podemos esperar de ellos? La tensión entre los rusos europeos y aquellos más asiáticos se mantiene vigente hoy.

Desde Pushkin, padre de la lengua rusa moderna, esta tensión ha sido ampliamente discutida, en El prisionero del Cáucaso y La hija del capitán aparece la oposición entre la Rusia imperial europea (oficiales, Estado, aristocracia afrancesada y sociedad del oeste) y los espacios fronterizos: Cáucaso, cosacos, pueblos de la estepa. Mijaíl Shishkin explica cómo el legado de Pushkin dio vida a una generación de poetas que darían forma al lado europeo de Rusia al representar su pensamiento. Resulta igualmente significativo encontrar esta perspectiva en los textos que Anna Ajmátova dedica al recuerdo de Ósip Mandelstam4, ya en el final de la edad de plata de la literatura rusa.

Y si la guerra siguiese

El conflicto de Ucrania ha supuesto un gran cambio. Yevgeny Prigozhin, líder del entonces grupo Wagner, se rebeló en junio de 2023 contra el propio gobierno ruso, puso de manifiesto tensiones dentro del sistema político de Rusia. El debate sobre la estabilidad del Estado también aparece en intervenciones de actores próximos al poder. En una entrevista de julio de 2023, Aleksandr Duguin vinculó una eventual derrota militar con un riesgo para la continuidad del Estado ruso. Aquí se recoge esa posición como parte del debate político, sin asumirla como pronóstico ni promover modificaciones territoriales. Tras el inicio del conflicto en Ucrania en febrero de 2022, se identificó la aparición de una salida significativa de población desde Rusia, aunque su cuantificación exacta resulta compleja debido a la alta movilidad y a la naturaleza fragmentada de los flujos migratorios. En este contexto, algunas estimaciones sitúan la emigración total entre aproximadamente 600 000 y 900 000 personas durante el periodo de 2022 y 2023; cabe señalar las dificultades metodológicas para establecer cifras precisas, dado que muchos realizaron desplazamientos múltiples o mantuvieron trayectorias migratorias circulares entre distintos países5. En términos sociodemográficos, vemos que este movimiento estuvo fuertemente sesgado hacia perfiles urbanos y cualificados. Los datos muestran que la mayor parte de los emigrantes procedían de grandes áreas metropolitanas como Moscú y San Petersburgo, lugares reconocidos de oposición política. Parte de los emigrantes manifiesta descontento con las autoridades rusas, rechazo al conflicto o preferencia por entornos políticos más abiertos, lo que se traduce en una mayor orientación hacia valores liberales y democráticos6. Se destaca que los migrantes eran predominantemente jóvenes o de mediana edad, con una edad media cercana a los 32 años, y con una elevada presencia de profesionales cualificados, especialmente en sectores como tecnologías de la información, ciencia, educación o medios de comunicación7. Estos movimientos han sido interpretados como una reconfiguración parcial del equilibrio sociocultural de Rusia.

Aunque aún no existe una legislación específica destinada al seguimiento de los ciudadanos que han abandonado el país, el desarrollo del marco jurídico y tecnológico en materia de control digital8 permite ampliar la capacidad del Estado para supervisar a su población. Esta supervisión alcanza, además, a quienes se encuentran fuera de sus fronteras9. Paralelamente, en el ámbito político ha cobrado fuerza un discurso que contrapone a quienes permanecen en el país como representantes de la “verdadera Rusia” frente a aquellos que han optado por emigrar10.

El Estado ruso está buscando nuevas herramientas para prevenir la inestabilidad del país y recurre a formas de operar sobre la población que resultan invasivas para algunos ciudadanos. En consecuencia, no es raro que la gente abandone el país cuando tiene posibilidad de hacerlo. Podemos entender esto desde dos perspectivas que enriquecen nuestra visión del fenómeno. La primera sería la ley de Wagner, plantea que, a medida que una economía crece y se desarrolla, el gasto público tiende a aumentar más rápido que el crecimiento económico. La idea se apoya en que el Estado puede hacer más cosas, y, según creen algunos, hacerlas mejor. Lo destacable de la ley de Wagner es que plantea que el Estado no solo gasta más, sino que tiene más herramientas, recursos y poder dentro de sus fronteras. Además, la teoría del desplazamiento del gasto público11 plantea que en momentos de crisis (como guerras), el gasto público aumenta y luego no vuelve a bajar al nivel previo.

Estos dos marcos teóricos y la situación de tensión interna que vive la Federación Rusa pueden explicar con precisión el fondo del debate público que tienen los rusos dentro y fuera del país. Un debate que abarca desde la identidad nacional hasta las libertades civiles más básicas, y que se extiende al control de la opinión pública y a la capacidad del Estado para penetrar en la privacidad del individuo. Esta es la controversia que rodea la aplicación MAX. Desde la perspectiva oficial rusa, estas políticas se presentan como medidas necesarias para garantizar la seguridad nacional y la soberanía digital.

Imagen satelital de Moscú y su entorno, con el río Moscova trazando meandros entre la ciudad y las zonas boscosas
Figura 1. Vista satelital de Moscú (Federación Rusa). Elaboración propia mediante QGIS a partir de imágenes satelitales de Esri World Imagery (Esri, Maxar, Earthstar Geographics y colaboradores de la comunidad GIS) y datos vectoriales de Natural Earth.

MAX

MAX forma parte de un proceso de integración de comunicaciones y servicios digitales impulsado por las autoridades rusas. La concentración de información en una misma plataforma plantea interrogantes sobre los usos de esos datos y las condiciones de acceso por parte de organismos públicos. Su relación con los sistemas estatales de vigilancia requiere una evaluación específica: este trabajo no da por acreditado que MAX integre por sí sola todas las capacidades de videovigilancia, reconocimiento de voz o seguimiento descritas para el conjunto del Estado. Pero señala que el conjunto de todas las medidas incitan a mantener la aplicación bajo vigilancia.

MAX es una aplicación de mensajería desarrollada por VK (el Facebook ruso) en 2025. A primera vista puede parecer otra alternativa a servicios como WhatsApp o Telegram. MAX tiene una ambición que va mucho más allá de una herramienta de comunicación: la construcción de un ecosistema digital nacional en Rusia, en el que múltiples aspectos de la vida cotidiana, comunicación, pagos, servicios administrativos, se integran en una única plataforma12 que se gestiona desde el gobierno. Con esta herramienta el Estado tiene acceso a la monitorización de internet, reconocimiento de voz, seguimiento de movimientos físicos y digitales, recopilación biométrica y control de comunicaciones digitales.13

La aplicación ha sido presentada por las autoridades como una “super-app”. Se trata de un entorno digital donde el usuario puede enviar mensajes, realizar llamadas, pagar servicios, interactuar con instituciones públicas y gestionar su identidad digital14. Esta vocación centralizadora responde a una estrategia deliberada de reducir la dependencia de plataformas extranjeras y reforzar el control nacional sobre la infraestructura digital15. Hoy forma parte del proyecto de “Soberanía digital”16. También se ha regulado sobre la migración obligatoria de los chats institucionales, comunidades vecinales y centros educativos hacia la plataforma17. Este tipo de implementación sugiere que MAX no depende exclusivamente de la preferencia del usuario, sino que se integra en la vida cotidiana como una herramienta ineludible. La estructura legal y la aplicación permitirían que un mismo entorno digital concentre tanto la comunicación privada como la relación del ciudadano con la administración: desde pagar facturas y multas hasta el seguimiento y firma de documentos oficiales18. En la práctica, esto transforma la aplicación en una interfaz entre el individuo y el Estado, reduciendo la separación entre esfera personal y esfera institucional, ilustrando el proceso de disolución de las instituciones intermedias19.

Este desarrollo debe entenderse dentro de un contexto más amplio. Según el informe de la Unión Europea sobre Rusia, el Estado ejerce un control significativo sobre el entorno informativo y las plataformas digitales, combinando regulación, censura y supervisión para gestionar el flujo de información y el comportamiento en línea20. Paralelamente, el marco legal en materia tecnológica y de datos personales se ha endurecido, reforzando los mecanismos de control sobre la circulación de información y el uso de servicios digitales21.

MAX no oculta que las tecnologías digitales no son neutrales; en el caso ruso, estas se conciben como parte de estructuras más amplias de gobernanza y control. Las sociedades contemporáneas, especialmente aquellas con sistemas autoritarios, tienden a integrar múltiples instrumentos de seguimiento y recopilación de datos: desde cámaras y registros administrativos hasta plataformas digitales y aplicaciones móviles. En este contexto, una aplicación que centraliza la comunicación, la identidad y los servicios puede convertirse en el nexo de esa red, al concentrar grandes volúmenes de información sobre la vida cotidiana de los usuarios y potenciarse con avances en tecnologías de reconocimiento. Este tipo de infraestructuras digitales puede favorecer dinámicas cercanas al despotismo democrático, en las que el control no solo se ejerce desde el Estado, sino que se apoya en la participación y normalización social, facilitando procesos de centralización de poder, influencia sobre la opinión pública y limitación del disenso en un entorno de creciente capacidad tecnológica22.

Además, la aparición de MAX coincide con un endurecimiento del control sobre los medios y las plataformas informativas, como veremos más adelante. La presión sobre servicios extranjeros, las restricciones técnicas y legales y el redireccionamiento de usuarios hacia alternativas nacionales forman parte de una estrategia más amplia para reconfigurar el espacio informativo23.

La integración de comunicaciones, identidad y servicios públicos en una misma plataforma puede facilitar la relación con la administración y concentrar información sobre los usuarios. Sus consecuencias para la privacidad dependen de los datos recopilados, de las condiciones de acceso y de las garantías existentes frente a usos indebidos. El análisis de estos riesgos debe distinguir los objetivos expresados por las autoridades de los efectos observados y de las posibilidades que todavía requieren comprobación y casos documentados.

MAX no es más que una herramienta tecnológica. Para ser considerada peligrosa se ha de entender el objetivo declarado. Más importante es conocer el sistema en el que se pretende operar con MAX, porque para que la aplicación produzca los resultados esperados se han llevado a cabo muchos otros proyectos. Algunos son menos conocidos, pero tienen grandes repercusiones, y son los que abren la puerta al uso de MAX.

Desde la perspectiva gubernamental, la creación de MAX responde a la necesidad de reducir la dependencia de plataformas extranjeras, mejorar la eficiencia de los servicios públicos digitales y reforzar la seguridad de los datos nacionales. Además, facilita información al Estado sobre sus propios ciudadanos, lo que puede resultar útil para prevenir posibles tensiones políticas. El 1 de marzo de 2026 entró en vigor la Resolución del Gobierno ruso n.º 1667, de 27 de octubre de 2025, que aprobó nuevas reglas de gestión centralizada de la red pública de comunicaciones. Su entrada en vigor constituye un cambio normativo; no acredita por sí sola la culminación técnica del proyecto Ru.Net ni demuestra que pueda operar con plena autonomía respecto de la red global.

Imagen satelital del Kremlin de Moscú: edificios, catedrales y plazas rodeados por avenidas y por el río
Figura 2. Vista satelital del Kremlin de Moscú (Federación Rusa). Elaboración propia mediante imágenes satelitales de Esri World Imagery (Esri, Maxar, Earthstar Geographics y colaboradores de la comunidad GIS) y datos vectoriales de Natural Earth.

No todo es MAX

Desde el comienzo de la segunda fase del conflicto ucraniano con la agresión rusa en 2022, la evolución de la normativa nacional rusa sobre Internet y servicios de mensajería se ha visto severamente modificada. El Estado ruso ha aumentado sus capacidades, y para un país donde en el mejor de los casos solo el 30 % de la población contaba con un pasaporte24, la censura en internet tiene mucho efecto sobre la opinión pública.

Es posible que algunas personas fuera de Rusia no estén familiarizadas con el proyecto Ru.Net, el internet soberano de Rusia. Esta es una infraestructura que permite al Estado controlar y filtrar el tráfico digital dentro de sus fronteras. Basado en una legislación aprobada en 2019, este sistema utiliza tecnologías como la inspección profunda de paquetes (DPI) y el enrutamiento centralizado para bloquear contenidos, ralentizar servicios y supervisar la actividad online25. Este proyecto se completaría el 1 de marzo de 2026 con un decreto que estableció el control centralizado del internet nacional ruso y dio más poder a autoridades como Roskomnadzor o el FSB26. Estas autoridades ahora podrían redirigir tráfico en tiempo real, filtrar y bloquear contenido o activar el modo de “aislamiento total” del Ru.Net. Además, está diseñado para funcionar de forma autónoma del internet global, lo que permitiría a Rusia aislarse digitalmente en caso de considerarlo necesario27. Las autoridades rusas defienden estas medidas como herramientas necesarias para proteger la infraestructura digital frente a amenazas externas, ciberataques y campañas de desinformación.

Gobernanza digital en Rusia

Se ha de destacar que la tendencia no surgió con el conflicto en Ucrania, aunque avanzó más rápido en este nuevo escenario. Desde la perspectiva oficial, estas medidas se presentan como necesarias para garantizar la seguridad y estabilidad del entorno informacional.

Para comprender los cambios producidos y las implicaciones del Ru.Net dentro de Rusia es necesario remontarse a la última década, período en el que se reforzaron progresivamente las herramientas legales de supervisión del tráfico digital por parte del Estado ruso. Se ha producido una acumulación normativa orientada a censurar el entorno digital28. Entre los pilares de este modelo destacan varias leyes (incluso algunas antiterroristas) y la práctica judicial ejemplificada por el caso Telegram tras la decisión del Tribunal de Tagansky en 2018.2930

La introducción de las obligaciones de identificación en servicios de mensajería supuso un cambio en la forma de usar internet. En Rusia se busca facilitar la trazabilidad de las comunicaciones digitales y la identificación de sus usuarios. La normativa establece que “los operadores de servicios de mensajería están obligados a realizar la identificación de los usuarios mediante el número de teléfono móvil”31.

Del mismo modo, la aplicación práctica de estas normas antes del conflicto ucraniano se evidenció en el intento de bloqueo de Telegram: “En 2018, las autoridades de Rusia intentaron bloquear Telegram, pero las acciones de Roskomnadzor terminaron en fracaso”32. La orden del Tribunal de Distrito de Taganskiy de abril de 2018 para bloquear Telegram se convirtió en un caso de referencia sobre la aplicación del marco normativo33. Con el conflicto de Ucrania, la iniciativa continuó con mayor éxito.

Desde octubre de 2025 se han registrado limitaciones parciales y problemas de acceso a aplicaciones de mensajería de todo tipo, todas menos la más importante: MAX. Telegram se convirtió en uno de los principales puntos de fricción entre el regulador ruso y las plataformas digitales. En particular, Roskomnadzor anunció la introducción de “restricciones graduales” contra Telegram por presunto incumplimiento normativo, concretamente por negarse a retirar los contenidos señalados por las autoridades. En febrero de 2026 comenzaron medidas de ralentización del servicio por “incumplimiento de la legislación rusa”34. Sobre los contenidos mencionados se ha de aclarar que los tribunales rusos han multado a la plataforma por negarse esta a retirar los contenidos que las autoridades califican de extremistas. La decisión de los tribunales es polémica: se incluyen materiales vinculados a la oposición política del FBK del difunto Alexéi Navalni35, portales de noticias y el denominado, según la terminología oficial rusa, “movimiento LGBT internacional”36.

La ley “Sobre la información, las tecnologías de la información y la protección de la información” es el núcleo del régimen informacional de Rusia37. Es aquí que se definen los principios generales del uso y circulación de la información o contenido digital, así como las obligaciones de los actores que operan en el entorno digital38. La ley establece las reglas sobre las cuales se censurará internet. La ley Federal regula las relaciones que surgen en relación con:

  1. El ejercicio del derecho a la búsqueda, la obtención, la transmisión, la producción y la difusión de información;
  2. La aplicación de las tecnologías de la información;
  3. La protección de la información.

En 2016, algunas leyes federales39 introdujeron enmiendas antiterroristas que ampliaron el alcance regulatorio sobre las comunicaciones electrónicas40. Lo importante es que estas reformas reforzaron la cooperación entre autoridades de seguridad, actores públicos y privados, además de expandir las obligaciones de conservación y acceso a datos. Un ejemplo de esto pudo verse en el arresto de una joven por unos pendientes de arcoíris al ser considerados extremistas41. El controvertido arresto del comediante, Artemy Ostanin, tras compartir chistes durante un espectáculo de stand-up comedy motivaron una investigación y, en 2026, fue condenado a cinco años y nueve meses de prisión.

Estas medidas consolidaron la integración entre regulación de telecomunicaciones y objetivos de seguridad nacional. Resulta especialmente relevante que se están incrementando las responsabilidades de los intermediarios digitales, privados y públicos42, que operan en Rusia43. A partir de la Doctrina de Seguridad de la Información de la Federación Rusa44, y especialmente tras la aprobación de la Ley Federal Nº 90-FZ45, la información que circula en internet dentro de Rusia pasa a considerarse un asunto directamente vinculado a la seguridad nacional, sujeto a un mayor control y supervisión estatal. Este marco se ve reforzado por la Ley Yarovaya46 y las modificaciones de la Ley Federal Nº 149-FZ47, que amplían las obligaciones de control sobre contenidos, plataformas y usuarios.

Imagen satelital de la zona de Moscú donde se encuentra la sede de VK, con un círculo verde marcando el edificio
Figura 5. Vista satelital de la sede VK en Moscú (Federación Rusa). Elaboración propia mediante imágenes satelitales de Esri World Imagery (Esri, Maxar, Earthstar Geographics y colaboradores de la comunidad GIS).

En este contexto, se han producido casos de sanciones penales por actividades en línea, incluida la publicación de contenidos considerados inapropiados, como memes, lo que evidencia un endurecimiento del entorno digital. En este nuevo escenario, aunque la legislación se centra formalmente en la producción y difusión de contenidos, la ampliación de las categorías de extremismo y los mecanismos de vigilancia han hecho que incluso la interacción pasiva con determinados materiales pueda ser utilizada como base para responsabilidades legales, tal como ilustran los casos mencionados.

Como resultado, la situación del disidente político se transforma: no solo resulta más difícil acceder a información discordante con la narrativa oficial, sino que también aumenta el riesgo asociado a buscarla, compartirla o incluso consumirla en privado. En consecuencia, se evita la difusión de ideas que no sean del interés estatal.

Desde el enfoque oficial, estas regulaciones buscan combatir el extremismo y garantizar la seguridad pública en el entorno digital.

Conclusión

La trayectoria rusa en materia digital muestra un proceso continuo de densificación regulatoria que ha incrementado las obligaciones de los intermediarios y las capacidades formales de supervisión estatal. La eficacia del modelo depende de la capacidad tecnológica para su implementación y de la consolidación de un ecosistema de servicios digitales cada vez más aislado.

La evolución del ecosistema digital ruso no puede interpretarse únicamente como una reacción circunstancial al conflicto en Ucrania ni como un proceso limitado a la modernización tecnológica del Estado. Lo que se observa es la consolidación progresiva de un modelo político en el que soberanía digital, seguridad nacional, control de la opinión pública y de la sociedad civil convergen dentro de una misma arquitectura de creciente base tecnológica. En este nuevo contexto, herramientas como MAX y el desarrollo del Ru.Net expresan una determinada concepción de la relación entre el Estado, la información y el individuo. Una forma de Estado que se proyecta y consolida en el siglo XXI.

A lo largo de su historia, Rusia ha tendido a reforzar los mecanismos de centralización política en periodos de crisis e inestabilidad. Desde el zarismo hasta la Unión Soviética y la actual Federación Rusa, el poder estatal ha buscado preservar la cohesión interna mediante estructuras de control cada vez más amplias. La diferencia es que estas dinámicas comprenden hoy la capacidad de la tecnología para registrar, filtrar y gestionar la vida digital de millones de personas en tiempo real.

La legislación desarrollada durante la última década, el fortalecimiento de organismos reguladores como Roskomnadzor o el FSB y la integración de plataformas digitales dentro de una estrategia estatal más amplia muestran una evolución acumulativa del modelo ruso de gobernanza digital. Desde la perspectiva oficial, estas medidas responden a la necesidad de garantizar la estabilidad interna, reducir la dependencia de plataformas extranjeras y proteger la infraestructura nacional frente a amenazas externas. El fortalecimiento de estas capacidades también suscita interrogantes sobre el futuro de las libertades civiles, la privacidad y el pluralismo informativo en un entorno cada vez más centralizado.

El caso ruso resulta especialmente relevante porque anticipa una tendencia más amplia que se observa en distintos lugares, notoriamente en China: la fragmentación progresiva de internet en espacios digitales sometidos a intereses estatales y separados de la lógica de una red global abierta. Rusia no solo se encuentra construyendo un internet soberano, sino contribuyendo al desarrollo de un modelo político y tecnológico en el que la comunicación, la identidad digital y la participación pública quedan integradas dentro de infraestructuras supervisadas por el Estado. El debate público sobre MAX y el Ru.Net trasciende el caso ruso y obliga a reflexionar sobre cómo las nuevas tecnologías pueden transformar la relación entre libertad, poder y soberanía en el siglo XXI.

Notas

47 referencias

  1. Николай Яковлевич Данилевский, Россия и Европа [Rusia y Europa] (Санкт-Петербург, 1869). ↑
  2. Isaiah Berlin, Russian Thinkers (London: Penguin Books, 1978), p. 13. ↑
  3. “Una diputada rusa recomienda a las mujeres no tener sexo con extranjeros no blancos,” El Español, 17 de junio de 2018, https://www.elespanol.com/deportes/futbol/mundial/20180617/diputada-recomienda-mujeres-no-tener-extranjeros-blancos/315718736_0.html ↑
  4. Анна Ахматова, «Из воспоминаний о Мандельштаме» [“De los recuerdos sobre Mandelstam”], en Собрание сочинений (Москва: Художественная литература, 1989). ↑
  5. Katya Chigaleichik, Migration from Russia 2022–2023: Patterns, Adaptation, Relations (Exodus-22, 2023). ↑
  6. Idem ↑
  7. Idem ↑
  8. «Вторая осада Telegram» [“La segunda ‘sitiación’ de Telegram”], Новая газета Европа, 13 февраля 2026 г., https://novayagazeta.eu/articles/2026/02/13/vtoraia-osada-telegram ↑
  9. European Union Agency for Asylum, The Russian Federation: Country Focus (Luxembourg: Publications Office of the European Union, 2025). ↑
  10. «Вторая осада Telegram» [“La segunda ‘sitiación’ de Telegram”], Новая газета Европа, 13 февраля 2026 г., https://novayagazeta.eu/articles/2026/02/13/vtoraia-osada-telegram.
    European Union Agency for Asylum, The Russian Federation: Country Focus (Luxembourg: Publications Office of the European Union, 2025). ↑
  11. Alan T. Peacock y Jack Wiseman, The Growth of Public Expenditure in the United Kingdom (Princeton: Princeton University Press, 1961). ↑
  12. K. Elzes, “Everything You Need to Know About MAX, Russia’s State-Backed Answer to WhatsApp,” The Moscow Times, 28 August 2025, https://www.themoscowtimes.com/2025/08/28/everything-you-need-to-know-about-max-russias-state-backed-answer-to-whatsapp-a90356 ↑
  13. K. Troitskiy, On New Methods, Regulations, and Technologies for Surveillance of Foreign Citizens in the Russian Federation (Memorial Human Rights Defence Centre, 2025). ↑
  14. Idem ↑
  15. Idem ↑
  16. A. Epifanova y P. Dietrich, Russia’s Quest for Digital Sovereignty: Ambitions, Realities, and Its Place in the World, DGAP Analysis no. 1 (German Council on Foreign Relations, 2022), https://dgap.org/en/research/publications/russias-quest-digital-sovereignty ↑
  17. K. Elzes, “Everything You Need to Know About MAX, Russia’s State-Backed Answer to WhatsApp,” The Moscow Times, 28 August 2025, https://www.themoscowtimes.com/2025/08/28/everything-you-need-to-know-about-max-russias-state-backed-answer-to-whatsapp ↑
  18. European Union Agency for Asylum, The Russian Federation: Country Focus (Luxembourg: Publications Office of the European Union, 2025). ↑
  19. Robert A. Nisbet, The Quest for Community: A Study in the Ethics of Order and Freedom (New York: Oxford University Press, 1962). ↑
  20. Idem ↑
  21. ALRUD, TMT Legal Digest: Key Regulatory News in the TMT Industry in 2025 (Moscow: ALRUD, 2025). ↑
  22. William Ogilvie Vega de Seoane, A Philosophical Inquiry into the Origins, Rise and Consequences of Democratic Despotism (tesis doctoral, Universidad Francisco Marroquín, 2024), 255–270. ↑
  23. JX Fund, Innovation as the Driving Survival Force: The State of the Russian Independent Media in Exile (2025). ↑
  24. Euronews, «Colapso para obtener pasaportes en Rusia ante el auge del deseo de emigrar: hay colas enormes», 25 de marzo de 2026, https://es.euronews.com/2026/03/25/colapso-para-obtener-pasaportes-en-rusia-ante-el-auge-del-deseo-de-emigrar-hay-colas-enorm ↑
  25. Федеральный закон от 1 мая 2019 г. № 90-ФЗ «О внесении изменений в Федеральный закон “О связи” и Федеральный закон “Об информации, информационных технологиях и о защите информации”» [Ley Federal núm. 90-FZ de 1 de mayo de 2019, “Sobre modificaciones a la Ley Federal ‘Sobre comunicaciones’ y a la Ley Federal ‘Sobre información, tecnologías de la información y protección de la información’”]. ↑
  26. Постановление Правительства Российской Федерации № 1667 (вступает в силу с 1 марта 2026 г.) [Resolución del Gobierno de la Federación de Rusia núm. 1667 (entra en vigor el 1 de marzo de 2026)]. ↑
  27. Idem ↑
  28. Clifford Chance, «Новое российское законодательство в сфере кибербезопасности и регулирования интернета» [Nueva legislación rusa en materia de ciberseguridad y regulación de internet] (Moscow: Clifford Chance, 2017). ↑
  29. Федеральный закон от 27 июля 2006 г. № 149-ФЗ «Об информации, информационных технологиях и о защите информации» [Ley Federal núm. 149-FZ de 27 de julio de 2006, “Sobre información, tecnologías de la información y protección de la información”]. ↑
  30. Федеральный закон от 27 июля 2006 г. № 149-ФЗ «Об информации, информационных технологиях и о защите информации» [Ley sobre información, tecnologías de la información y protección de la información].
    Федеральный закон от 6 июля 2016 г. № 374-ФЗ [Ley Federal núm. 374-FZ de 6 de julio de 2016].
    Федеральный закон от 6 июля 2016 г. № 375-ФЗ «О внесении изменений в Федеральный закон “О противодействии терроризму” и отдельные законодательные акты Российской Федерации» [Ley Federal núm. 375-FZ de 6 de julio de 2016, “Sobre modificaciones a la Ley Federal ‘Sobre la lucha contra el terrorismo’ y a determinados actos legislativos de la Federación de Rusia”].
    Федеральный закон от 29 июля 2017 г. № 241-ФЗ «О внесении изменений в Федеральный закон “Об информации, информационных технологиях и о защите информации”…» [Ley Federal núm. 241-FZ de 29 de julio de 2017, “Sobre modificaciones a la Ley Federal ‘Sobre información, tecnologías de la información y protección de la información’…”].
    Федеральный закон от 6 июля 2016 г. № 374-ФЗ «О внесении изменений в Уголовный кодекс Российской Федерации…» [Ley Federal nº 374-ФЗ de 6 de julio de 2016].
    Федеральный закон от 6 июля 2016 г. № 375-ФЗ «О внесении изменений в Федеральный закон “О противодействии терроризму” и отдельные законодательные акты Российской Федерации» [Ley Federal núm. 375-FZ de 6 de julio de 2016, “Sobre modificaciones a la Ley Federal ‘Sobre la lucha contra el terrorismo’ y a determinados actos legislativos de la Federación de Rusia”].
    Федеральный закон от 29 июля 2017 г. № 241-ФЗ «О внесении изменений в Федеральный закон “Об информации, информационных технологиях и о защите информации”…» [Ley Federal núm. 241-FZ de 29 de julio de 2017, “Sobre modificaciones a la Ley Federal ‘Sobre información, tecnologías de la información y protección de la información’…”]. ↑
  31. Федеральный закон от 29 июля 2017 г. № 241-ФЗ «О внесении изменений в Федеральный закон “Об информации, информационных технологиях и о защите информации”…» [Ley Federal núm. 241-FZ de 29 de julio de 2017, “Sobre modificaciones a la Ley Federal ‘Sobre información, tecnologías de la información y protección de la información’…”]. ↑
  32. Решение Таганского районного суда Москвы от 13 апреля 2018 г. по делу о блокировке мессенджера Telegram [Decisión del Tribunal de Distrito Taganski de Moscú de 13 de abril de 2018 sobre el bloqueo del mensajero Telegram]. ↑
  33. «Вторая осада Telegram» [“La segunda ‘sitiación’ de Telegram”], Новая газета Европа, 13 февраля 2026 г., https://novayagazeta.eu/articles/2026/02/13/vtoraia-osada-telegram ↑
  34. Idem ↑
  35. Parlement européen, Proposition de résolution sur l’assassinat d’Alexeï Navalny et la nécessité d’une action de l’Union en soutien aux prisonniers politiques et à la société civile opprimée en Russie (B9-0147/2024, 26 février 2024), https://www.europarl.europa.eu/doceo/document/B-9-2024-0147_FR.html ↑
  36. Решение Верховного суда Российской Федерации от 30 ноября 2023 года о признании «Международного общественного движения ЛГБТ» экстремистской организацией [Decision of the Supreme Court of the Russian Federation of 30 November 2023 recognizing the “International LGBT Movement” as an extremist organization], Верховный Суд Российской Федерации, 30 November 2023. ↑
  37. Федеральный закон от 27 июля 2006 г. № 149-ФЗ «Об информации, информационных технологиях и о защите информации» [Ley Federal núm. 149-FZ de 27 de julio de 2006, “Sobre información, tecnologías de la información y protección de la información”]. ↑
  38. Федеральный закон от 27 июля 2006 г. № 149-ФЗ «Об информации, информационных технологиях и о защите информации» [Ley Federal núm. 149-FZ de 27 de julio de 2006, “Sobre información, tecnologías de la información y protección de la información”]. ↑
  39. Федеральный закон от 6 июля 2016 г. № 374-ФЗ «О внесении изменений в Уголовный кодекс Российской Федерации…» [Ley Federal núm. 374-FZ de 6 de julio de 2016, “Sobre modificaciones al Código Penal de la Federación de Rusia…”]. ↑
  40. Федеральный закон от 6 июля 2016 г. № 374-ФЗ «О внесении изменений в Уголовный кодекс Российской Федерации…» [Ley Federal núm. 374-FZ de 6 de julio de 2016, “Sobre modificaciones al Código Penal de la Federación de Rusia…”]. ↑
  41. “Russian Court Jails Woman for Wearing ‘Extremist’ Rainbow Earrings,” The Moscow Times, 1 February 2024, https://www.themoscowtimes.com/2024/02/01/russian-court-jails-woman-for-wearing-extremist-rainbow-earrings-a83938 ↑
  42. Федеральный закон от 1 мая 2019 г. № 90-ФЗ «О внесении изменений в Федеральный закон …» [Ley Federal núm. 90-FZ de 1 de mayo de 2019, sobre modificaciones a la Ley Federal …]. «О связи» и Федеральный закон «Об информации, информационных технологиях и о защите информации» [Ley Federal núm. 90-FZ de 1 de mayo de 2019, “Sobre modificaciones a la Ley de Comunicaciones y a la Ley sobre Información, Tecnologías de la Información y Protección de la Información”].
    Федеральные законы от 6 июля 2016 г. № 374-ФЗ и № 375-ФЗ («пакет Яровой») [Paquete Yarovaya]. ↑
  43. E. A. Tigranyan, «“Антитеррористический пакет” Яровой: реакция российских и зарубежных изданий» [“El paquete antiterrorista Yarovaya: reacción de los medios rusos y extranjeros”], Научные ведомости Белгородского государственного университета. Серия: Гуманитарные науки 37, n.º 1 (2018): 103–112. ↑
  44. Доктрина информационной безопасности Российской Федерации (утв. Указом Президента Российской Федерации от 5 декабря 2016 г. № 646) [Doctrina de Seguridad de la Información de la Federación de Rusia, aprobada por el Decreto Presidencial núm. 646 de 5 de diciembre de 2016]. ↑
  45. Федеральный закон от 1 мая 2019 г. № 90-ФЗ «О внесении изменений в Федеральный закон “О связи” и Федеральный закон “Об информации, информационных технологиях и о защите информации”» [Ley Federal núm. 90-FZ de 1 de mayo de 2019, “Sobre modificaciones a la Ley de Comunicaciones y a la Ley sobre Información, Tecnologías de la Información y Protección de la Información”]. ↑
  46. Федеральные законы от 6 июля 2016 г. № 374-ФЗ и № 375-ФЗ («пакет Яровой») [“Paquete Yarovaya”]. ↑
  47. Федеральный закон от 27 июля 2006 г. № 149-ФЗ «Об информации, информационных технологиях и о защите информации» [Ley Federal núm. 149-FZ de 27 de julio de 2006, “Sobre información, tecnologías de la información y protección de la información”]. ↑

Sobre el autor

Alfonso Frías Balmori

Alfonso Frías Balmori

Máster en Asuntos Europeos y estudiante del doble grado en Economía y Relaciones Internacionales en la Universidad de las Hespérides, con competencias lingüísticas en español, francés, inglés, italiano y ruso.